LA RIQUEZA DEL CASTELLANO. SEXISMO Y PAMPLINAS.
Yo soy mujer y no siento que haya desprecio hacia mí cuándo
un plural se hace en masculino.
Puestos a cambiar, queremos cambiar todo en aras de
no-sé-qué. Harta estoy de que se introduzcan símbolos cuándo me aluden. El
castellano tiene sus palabras formadas por letras y no por símbolos.
Se empezó por lo de “compañeros/ compañeras”, ¡una sandez!
Siempre se ha dicho compañeros. Es entorpecedor utilizar las dos acepciones que
nos llevan al ridículo. Pero lo más grave es el castellano escrito y su anglosajonización.
Algún gracioso convocaba con un “Mañana vamos tod@s a la
manifestación”. ¡Vamos a ver! Yo no encuentro esa palabra en el diccionario.
¡No existe! Le entendía igual diciendo Todos, y me incluyo en ese todos. Es un
colectivo, el colectivo se expresa en masculino, no en letras y símbolos. Y lo
último que he visto es un “todox” que ya es rizar el rizo. Lo detesto, no
permito que se deforme tan rica lengua en aras de reivindicaciones tontas y
absurdas que hay que llevar al lenguaje. El lenguaje no discrimina, lo hacen
los interlocutores que aún siguen llamando “tía” a una mujer o “tío” a un
hombre. ¡Pasa tío! Pasota y patada al vocabulario.
Si queremos reivindicar nuestros derechos, tanto ellos como
nosotras, no la paguemos con el vocabulario. Con un solo varón utilizaremos el
masculino o el infinitivo o el neutro, pero jamás el símbolo arroba para
abreviar. Y mucha culpa tenemos las mujeres. Se utiliza el masculino como
mandan las normas gramaticales de la RAE y no hace falta añadir, acto seguido,
el equivalente en femenino. Es absurdo, ridículo y nada ortodoxo. La igualdad
de sexos no es o no se consigue con el lenguaje así que dejémoslo en paz, ¡por
favor!
Repito, el Castellano es un idioma muy rico en matices y
vocabulario. No machaquemos el idioma tratando de estar a la última en términos
de coctel entre inglés y castellano. Es realmente absurdo.
Me quedaría por escuchar que hay Consejo de Ministros y Ministras. ¡Hombre, por favor! Seriedad...
Por lo que “queridos amigos” y la que no se dé por aludida
se discrimina ella sola, permitidme este paréntesis lingüístico que tanto me
rechina.
Luchemos por otras cosas como la igualdad laboral, las tareas domésticas, los permisos por paternidad... Queda mucho, no reduzcamos al lenguaje de forma tan absurda y ridícula, esa homogeneidad no nos va a hacer iguales y advierto lo irritante que resulta una conferencia en la que continuamente se está diciendo señores, señoras, compañeros, compañeras, profesores, profesoras, alumnos, alumnas... ¡Al grano, leche!

Hola Nuria,
ResponderEliminarYo creo que esta moda se inicio para alargar los discursos políticos, como en realidad no tenían nada que decir, pues debían rellenar los minutos. Lo malo es que ha sentado cátedra y así nos va. Tu dices que no están en el diccionario, pero la Rae se ha hecho muy "popular" y tiene tanto miedo de quedarse obsoleta, así que ha decidido incorporar muchas palabras que se utilizan actualmente, lo que significa que en la próxima revisión quizás ya aparezcan.
Sobre los anglicismos no se si recuerdas que iban a vigilar en anuncios y publicidad de muchas marcas (sobre todo en cosmética) que no dijesen tantos vocablos extranjeros, pero parece que ya se han olvidado, y que decir de la nuevas redes sociales...
Yo coincido, no me gusta que pongan el genero femenino. Hasta que no se nos reconozca a todos como personas, no tenemos nada que hacer..
No creo que la RAE vaya a fomentar ese mal uso del lenguaje, aún creo en ella! En publicidad, llevas toda la razón. Gracias por tu mensaje y por leerme. Gracias.
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